miércoles, 10 de febrero de 2010

Personajes Celebres de Cieza.


Personajes célebres:


* José Antonio Camacho, ex jugador de fútbol y ex entrenador del Real Madrid,entrenador de la Selección Española entre otros, y actual entrenador de Osasuna.

* Luis Belló Martínez, ex futbolista y ex entrenador de fútbol.
* José Cayetano Juliá, ex ciclista profesional.
* José Joaquín Rojas, ciclista profesional.
* Mariano Rojas, ciclista profesional (1974-1996).
* Juan Manuel Molina, marchador profesional.
* José de Lucas Acevedo, escritor y periodista (1886-1955).

lunes, 8 de febrero de 2010

El melocoton de Cieza.


El melocotón es el fruto del melocotonero, árbol de la familia de las Rosáceas. Es una fruta carnosa, de forma redondeada y piel aromática, aterciopelada, con tonalidades que oscilan desde el amarillo al granate, y con un hueso en su interior que guarda la semilla.

El melocotón de Cieza muestra características diferenciadoras que lo hacen inconfundible. Es amarillo, jugoso, crujiente y goza de fama internacional, no en vano el municipio ciezano es el mayor productor de melocotón de Europa.

Características

La Región de Murcia se localiza en el sudeste de la Península Ibérica, disfrutando de un emplazamiento privilegiado, pleno de contrastes entre la costa y el interior montañoso, con un clima mediterráneo semiárido, donde el sol es el principal protagonista.

En el corazón geográfico de la región murciana se localiza el Municipio de Cieza, un territorio de enorme riqueza paisajística, ecológica y patrimonial, caracterizado por su dilatada tradición agrícola.

El Melocotón de Cieza es fruto de la presencia en estas tierras del río Segura, así como de un clima benigno con primavera prolongada, cromática, esplendorosa, donde el cultivo del melocotón encarna solera, identidad y garantía de calidad.


Los principales factores diferenciadores del Melocotón de Cieza son:

• Clima: Temperaturas frías en invierno y cálidas en primavera, alta insolación y ausencia de lluvias en la época de maduración de los melocotoneros, que favorecen la obtención de frutos de excelente calidad.

· Río Segura: A partir del Salto de Almadenes, el río Segura se abre para regar una vega cuajada de frutales, entre los que destacan los melocotoneros, y surcada de acequias. El alto contenido de calcio de las aguas favorece la dureza de la fruta obtenida en Cieza, mejorando la calidad y singularidad del melocotón.

· Factor humano: Larga tradición en el cultivo del Melocotón en Cieza, con agricultores altamente especializados que recolectan el fruto a mano, con mimo y cuidado, para que llegue en inmejorables condiciones a los consumidores.

jueves, 4 de febrero de 2010

La Cueva de la Serreta.




La cueva de la Serreta:


Se trata de una cueva-sima situada en el paraje de los Almadenes, en la margen izquierda del río Segura.

La cueva tiene una abertura desde la que se puede divisar parte del cañón que el curso del río ha ido formando y el propio río formando un paraje de gran belleza.

Son numerosas las cuevas existentes en este zona de Cieza, muchas de ellas cuentan con pinturas rupestres y, otras, son hogar de grandes colonias de murciélagos, como ocurre con la Sima Promoción. Pero destaca la Serreta porque, además de contar con importantes restos de pinturas rupestres, cuenta con un yacimiento romano excepcional en su interior, algo que se supone como un hecho bastante excepcional aunque no único.

A la cueva se llega por la carretera que va de camino a la Parra, pero sin tomar el desvío que va a hacia ésta, ya que más adelante hay un desvío a la izquierda que nos indica la dirección a la cueva, se trata de un acceso fácil y bien señalizado.


Pinturas Rupestres:

Las pinturas rupestres halladas en la cueva corresponden a cincuenta figuras del denominado Arte Esquemático o Arte Rupestre Postpaleolítico, caracterizado por la presencia de figuras muy esquemáticas de seres humanos y animales realizadas en trazos rojos y gruesos.

Las figuras se encuentran realizadas en dos paneles diferentes.

En el primer panel, denominado Panel I, aparecen varias figuras humanas, un ancoriforme, tres cuadrúpedos, dos polilobulados, un cruciforme y otros esquemas humanos. Se trata de dos arqueros persiguiendo a un rebaño de caballos que corre presidido por un semental tal y como se demuestra por la representación de sus atributos.

El segundo panel tiene ciento de salpicaduras de colorante de pequeño y medio tamaño y que seguramente se produjeron durante la realización del primer panel. También aparecieron estas salpicaduras junto a un molino de piedra y a su mano, hallados durante las excavaciones realizadas en la cueva, y usadas para la preparación de los colorantes.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El Castillo de Cieza.


Cieza estuvo habitada por el pueblo íbero (yacimiento de Bolvax), por romanos y visigodos y por árabes, que dejaron el conjunto arqueológico de Medina Siyasa, despoblado de los siglos XI-XIII, situado al pie de El Castillo de la Atalaya, que corona un monte cerca de Cieza. Se han encontrado en la zona excavada abundantes elementos de decoración arquitectónica, como los arcos y pórticos tallados en yeso, así como cerámicas, vidrios, metales, etc. que se conservan en el Museo de Medina Siyasa.

En 1272 el rey Alfonso X El Sabio tenía un gran interés en repoblar las tierras abandonadas. Se realizó esto en el llano, por la inadecuada situación del poblado situado en el cerro del castillo, para atender los cultivos de la huerta. Las casas diseminadas por la huerta y abandonadas por los musulmanes debieron ser suficientes para acoger la escasa población recién llegada. Los emigrantes eran especialmente de Castilla, Aragón y Cataluña. Alfonso X El Sabio concedió en ese mismo año a los miembros del concejo ciezano, franqueza en el tributo, conocedor de la importancia estratégica de la villa en la cabecera del valle de Ricote.

En 1281 el mismo rey entregó a Pedro Núñez, maestre de la orden de Santiago, la villa y castillos con todos sus términos, a cambio de la villa y castillo de Abaniella (Abanilla).

La reutilización cristiana del castillo esta documentada también por el hallazgo de una moneda de Alfonso X el Sabio, tres de Fernando IV y una, dudosa, de Enrique II.

A partir de entonces surge una potente encomienda a la que en 1403 se le concede la creación de una dehesa para pasto, cortar leña y coger grano. Es en esta época cuando se determinan las fronteras de Cieza, pues anteriormente existían problemas de límites con el concejo de Mula, origen de numerosas discordias.

En 1422 Cieza sufrió los ataques de los musulmanes de Granada, destruyendo casi en su totalidad a la villa. En este ataque fue cautivado gran número de mujeres y niños. Estos fueron encerrados en Granada en las mazmorras que existen entre las torres Bermeja y la de Los Mártires, junto a la loma que baja al campo del Príncipe. Desde entonces aquellas mazmorras se llamaron El Corral de Cieza . Parte de los cautivos fueron rescatados posteriormente, volviendo estos a sus haciendas.

En 1457 Enrique IV, atemorizado por el enorme poder de la orden de Santiago, ordenó la completa destrucción del castillo, símbolo del poder que esta orden ostentaba.

El rey de Granada, conocedor de la seguridad y confianza en la que se encontraban los vecinos de Cieza por la protección de las ciudades de Lorca y Segura de la Sierra, penetra en Murcia por Caravaca, atacando Cieza la mañana del Domingo de Resurrección, 7 de Abril de 1477.


Este hecho Histórico esta repleto de relatos milagreros y leyendas como el de una mujer muda, que viendo a los moros que atacaban, echó a correr hacia la pequeña Ermita de San Bartolomé, y ante el estupor de los allí reunidos gritó moros vienen.

Los ciezanos que esperaron en el puente a los musulmanes, fueron todos aniquilados. De ahí la leyenda del escudo de Cieza: POR PASAR LA PUENTE NOS DIERON LA MUERTE.

Esta hazaña heroica no evitó que Abul Hacen quemara la villa, haciendo numerosos prisioneros y matando a más de ochenta de los ciento cuarenta habitantes con los que contaba la villa.

El territorio quedó prácticamente despoblado, no obstante los supervivientes reedificaron inmediatamente (1491) la ciudad, con defensas y torres.

Los años que transcurrieron tras el ataque de los musulmanes de Granada fueron muy desdichados para los ciezanos. Los pocos que sobrevivieron se dedicaron a la ayuda de los caballeros. Cieza era como un guiñapo miserable, sujeta al duro yugo del vasallaje de la Orden de Santiago, que la ofrecían en usufructo a tal o cual caballero, para que la tratasen como tierra de provisión de sus explotaciones inmoderadas.

Cieza no tenía voto en las Cortes, pues hablaba Murcia en su nombre. Estaba sujeta al justiciato de Caravaca. El cabildo no era ciertamente representación genuina de los vecinos, pues el Alcaide y Alférez eran nombrados por el capítulo de la orden de Santiago. El Almotacén lo elegía Murcia, y el Corregidor Caravaca, siendo en esta ciudad donde se resolvían las cuestiones de justicia que excediesen de 10.000 maraverises.

Puede afirmarse que Cieza al comenzar el reinado de los Reyes Católicos, se hallaba oprimida con desmedida ambición por puntos diferentes.

miércoles, 27 de enero de 2010

Comidas y recetas de Cieza.




OLIVAS CHAFÁS:


Ingredientes:
5 kg. oliva mollar de Cieza
½ kg. sal
Hinojo verde y agua.

Modo de hacerlas:

Se lava la oliva, se chafa una a una de un golpe (con un taco de madera) y se pone a remojo. Después
de tres días se tira el agua y se enjuaga. En una garrafa de media arroba se pone en el fondo una capa
de hinojo verde, a continuación olivas hasta la mitad, otra capa de hinojo y olivas hasta casi arriba.
Después se disuelve la sal en agua (siempre cantidad de agua inferior a la que nos quepa en la garrafa)
y se echa a la garrafa, se le pone la última capa con un palicos de hinojo (para que no se suban las
olivas para arriba) y se completa con agua. Se tapa y a partir de una semana (y según nos gusten de
fuertes), listas para comer.



LECHE FRITA:

Ingredientes:
1 l. de leche
150 gr. de azúcar
150 gr. de maicena
1 rama de canela
La corteza de un limón
5 huevos
Aceite de oliva, harina, azúcar y canela.

Modo de hacerla:
Se pone la leche (menos una taza) a hervir con la rama de canela, el azúcar y la corteza del limón. En la
leche restante se disuelve la maicena junto a cuatro yemas de huevo y se bate. Cuando la leche empieza
a hervir se añade la mezcla, se remueve hasta que coge consistencia y se echa en una bandeja plana
para que enfríe. Cuando está fría se corta en trozos, se pasan por harina y huevo batido y se fríen en
abundante aceite bien caliente. Cuando está dorada se va poniendo en papel absorbente, después se
rebozan en azúcar con un poco de canela y lista para comer.


CARACOLES "CHUPAEROS":

Ingredientes:

1 Kg. de caracoles chupaeros.
2 kg. de tomates maduros.
Sal, aceite de oliva

Modo de acerlos:

Se limpian muy bien los caracoles, con sal y agua templada. Cuando están muy bien limpios se ponen al sol en una cacerola muy grande con agua templada hasta cubrirlos.
Después de 5 o 6 horas al sol, se les cambia el agua y se ponen a hervir con un poco de sal, al fuego lento unos 10 minutos, espumándolos. Se apartan del fuego se limpian, otra vez, debajo del grifo, se estiran y se dejan escurrir. Mientras en una sartén freímos los tomates rallado con un buen chorro de aceite, sal y una guindilla.
Cuando el tomate está casi frito y empieza a soltar el aceite, se incorporan los caracoles, unos 10 minutos más, se dejan enfriar y ya están listos para comer.

lunes, 25 de enero de 2010

El río Segura.


El río Segura entra en el término municipal de Cieza a través del Cañón de los Almadenes, abriéndose después un amplio valle de unos 12 km, sobre el que se desarrolla la huerta para finalmente despedirse en un estrechamiento del valle entre las Sierras del Oro y Turbedal.

El paso por Cieza del río Segura marca la historia actual y pasada del municipio, tanto por la riqueza que sus aguas han aportado, como por las graves inundaciones que históricamente ha sufrido. Ya en octubre de 1948 tras unas fuertes crecidas se empezó a plantear la construcción de una presa de laminación de las aguas de la rambla del Judío. Esta obra, terminada en 1995 ha sido fundamental para la protección de Cieza.

Las fiestas del Escudo en Cieza.


Fiestas del Escudo
Las Fiestas del Escudo "La Invasión" tratan de recordar la historia de la localidad y sus leyendas, están organizadas y coordinadas por la Hermandad de San Bartolomé, patrón de Cieza y su asociación cultural "Ermita de San Bartolomé", en 2007 estaban incluidas cinco mesnadas (grupos cristianos) y ocho kábilas (grupos moros). Esta fiesta representa a Cieza en la UNDEF (Unión Nacional de Entidades Festeras), y está pendiente de ser declarada de interés Turístico.

Se celebran el último fin de semana de abril, y curiosamente, en contraposición al resto de fiestas de moros y cristianos, aquí vence el bando moro. El viernes por la tarde, se traspasan los poderes municipales de Alcalde Presidente de la Corporación Ciezana al Comendador de la Villa, personaje elegido entre los miembros de los grupos y mesnadas cristianas, nombramiento que se hace en el medio año festero anterior, se inauguran los campamentos cristiano, moro, el mercadillo medieval y la arenga a las tropas moras por medio del Embajador moro, personaje elegido por aclamación de entre los ciezanos que triunfan fuera de nuestra ciudad, o personas que destacan por favorecer el engrandecimiento de las fiestas, hay bailes y cenas de hermandad entre los diferentes grupos, mesnadas y kábilas.

El sábado, todos los festeros se reúnen en la Plaza de San Bartolomé, donde está la Ermita del santo, que es el patrón de Cieza, y la asociación organizadora de la fiesta, y desde allí salen en pasacalle, con sus trajes oficiales, dando un toque festivo y de jolgorio, a su llegada a la Plaza de España, se celebra la "Tronaera", dicho murciano que alude al disparo de una monumental traca aéreo terrestre, y terminada esta, vuelven al campamento para dar cuenta de suculentas viandas. En la tarde, tiene lugar el acto central de las fiestas, dicho acto se denomina "La Invasión". Como su nombre indica, se escenifica la incursión árabe que tuvo lugar el 6 de abril de 1477, Domingo de Resurrección. En este acto el personaje de Abu-l-Hassan Alí (Muley Hacén), Rey de Granada, encarnado por un festero, y al frente de las tropas (kábilas), protagonizan parte de historia y parte de leyenda, con un desfile guerrero desde el Puente de los Nueve Ojos (Carretera de Cieza a Mula-Mazarrón), se encaminan hacia la población, al tiempo, y en la ermita, se escenifican los santos oficios de aquel entonces, y es en este último recinto donde comienza la acción, ya que según cuenta la leyenda una muda vio como se acercaban las tropas granadinas y en su afán por avisar, entró al templo y gritó "moros vienen", saliendo los que se encontraban en el templo al encuentro de las tropas moras, el momento esencial es cuando las tropas moras, una vez cruzado el puente, reciben la orden de ataque del Rey granadino y los cristianos, que han bajado hasta el río, se enfrentan a ellos en lucha desigual, al ser las tropas moras mucho más numerosas, tras la breve lucha, los cristianos son hechos prisioneros y se encaminan hacia el núcleo de la población, una vez en la plaza del santo, los moros violentan las puertas de la ermita, y "arrasan" todo lo que se encuentra a su paso, los cristianos que no han sido "muertos" en la encarnizada lucha, son hechos prisioneros y llevados a Granada.

El domingo por la mañana, le toca el turno al patrón, todos los grupos le hacen una ofrenda floral. Ya por la tarde, se celebra la entrega de rehenes, basada en un hecho histórico, y una vez acabado este acto comienza el gran desfile del fin de fiesta con la participación de todos los grupos festeros acompañados de bandas de música.

Todos los hechos históricos y legendarios se sienten como propios por todos los ciezanos, y de una forma u otra han ido pasando de generación en generación. De estos hechos queda el lema del escudo de Cieza "Por pasar la puente nos dieron la muerte". Es aconsejable la lectura del libro "El Saqueo de Cieza de 1477. Historia y Leyenda" de la Doctora Doña Isabel García Díaz y editado conjuntamente por el Ayuntamiento de Cieza y el Centro de Estudios Históricos Fray Pascual Salmerón.